Anne Hathaway regresa a la pantalla grande: de El diablo viste a la moda 2 a su debut como estrella pop
La actriz habla sobre su pausa en la industria, su nuevo papel oscuro en Mother Mary y su admiración por Taylor Swift.

Tras casi una década alejada de los grandes estrenos, Anne Hathaway vuelve a los cines con una lluvia de proyectos de alto perfil. Este año la actriz de 43 años protagoniza tres películas dispares: Mother Mary, que se estrena esta semana en Estados Unidos; el esperado regreso a El diablo viste a la moda 2, que llega a las salas argentinas este jueves 30; y La Odisea de Christopher Nolan, que se proyectará en julio, además de dos filmes más antes de fin de año.
En una extensa entrevista con Popcast, el programa de conversación cultural del The New York Times, Hathaway repasó su trayectoria y explicó qué la llevó a tomar distancia del foco público. "Pensaba que estaba en la pequeña y extraña sección indie de mi carrera", describió la actriz, quien ganó un Oscar en 2013 por su rol en Los miserables.
El retiro estratégico respondió a un agotamiento personal y emocional. "Di un paso atrás y me dije: 'bien, estoy preparada para lo que venga con el pop, para lo que venga con el realmente necesitamos una audiencia global para que esta película sea un éxito'", explicó Hathaway. Hasta 2024 no se sintió lista para volver con esta intensidad. "Antes de eso era algo así como que no me sentía preparada como persona y como artista. Necesito desarrollarme más, de lo contrario me van a comer viva, pensé".
Ese cambio de perspectiva coincidió con su cumpleaños número 40, un momento que marcó un quiebre en su relación con la fama. "Solía ser una persona muy temerosa. Solía tener un sistema de protección con una valla eléctrica de alto voltaje, y eso ya no me interesa tanto. Algo ocurrió cuando cumplí 40 años y me di cuenta de que estaba viviendo mi vida como si fuera un ensayo general y, en realidad, era la hora del espectáculo", reflexionó.
Su participación en Mother Mary, dirigida por David Lowery, representa su incursión más ambiciosa en el territorio del pop. El filme retrata a una estrella del pop torturada con canciones de Charli XCX, Jack Antonoff y FKA twigs. El personaje fue descrito por Hathaway como "un híbrido de Taylor Swift y Lady Gaga" que atraviesa un período oscuro.
La preparación para este rol requirió un aprendizaje profundo. Hathaway admitió que no tenía experiencia cantando frente a un micrófono. "Para mi horror y consternación, me di cuenta de que no tenía ni idea de cómo cantar ante un micrófono porque toda mi formación había sido sobre el escenario, donde hay tanta proyección implicada. La música pop es lo contrario, es potencia sin esfuerzo", comentó con humor.
La actriz también reconoció que creció en un hogar donde el pop no era valorado. "El pop no se valoraba en mi casa cuando era chica. Los cantantes de verdad hacían Broadway", recordó. Su madre fue actriz y cantante de teatro, influencia que marcó sus primeros contactos con la música, aunque en la secundaria descubrió a artistas como Britney Spears, generando una confusión identitaria respecto a qué consideraba "música de verdad".
El director Lowery resultó ser un aliado inesperado en este viaje. Aunque Hathaway lo describe como "gótico, con las uñas pintadas de negro", descubrió que es un "swiftie acérrimo". Compartieron listas de reproducción que incluían tanto artistas desconocidos como "Anti-Hero" de Taylor Swift, canción que Hathaway describe como el punto de quiebre en su fascinación por la música de Swift.
"Una vez que la ves, no podés dejar de verla. Te quedás diciendo: es una genia", expresó Hathaway sobre Swift. Profundizó en toda su discografía y admira particularmente el alcance retrospectivo que la cantante logró con su tour Eras. "Tener una retrospectiva así a la edad que tiene y darse cuenta de que tenía una visión que no existía en el mundo, y que literalmente creó el espacio que quería para sí misma", elogió.
Hathaway reflexionó también sobre las diferencias fundamentales entre ser actriz y estrella del pop. "Lo que me encanta hacer es compartir lo que he vivido, las partes secretas de mi alma, a través de un filtro, a través de un avatar. Con una estrella pop, la imagen que proyectás se basa en vos mismo. Así que vos sos tu propio avatar", analizó, subrayando por qué los actores pueden mantener una mayor distancia entre su vida privada y pública que los músicos.


