Caputo regresa de EE.UU. frustrado por la desconfianza de Wall Street
El ministro de Economía reprochó a inversores que no acompañen el programa pese a las reformas implementadas.

Gustavo Caputo volvió de su viaje a Estados Unidos con visible malestar. Pese a contar con el respaldo político del FMI y un aval del Banco Mundial, la elite financiera de Wall Street no termina de creer en el futuro del programa económico argentino. El ministro de Economía expresó su frustración en reuniones privadas con inversores de Manhattan, donde cuestionó la falta de acompañamiento del sector financiero internacional.
En los encuentros mantenidos durante la misión a Washington, Caputo fue directo con sus interlocutores. "Ustedes no acompañan nuestro esfuerzo", les reprochó, y profundizó: "Hicimos todo lo correcto. Las reformas. Lo que querían. Pero ustedes no bajan el riesgo país. No ayudan". Durante el encuentro del JP Morgan con cerca de cien inversores, el titular de Economía argumentó que "los fundamentos económicos de Argentina serían equivalentes a un riesgo país más bajo".
La resistencia de la comunidad financiera internacional complica la financiación de vencimientos futuros de la República. Caputo atribuye la esquivez de Wall Street a lo que denomina como la acción de grupos opositores internos, evitando así debatir sobre inconsistencias propias del modelo. Los banqueros, en cambio, critican la política monetaria argentina y advierten sobre futuras debilidades fiscales.
Durante las reuniones en Washington, Caputo enfrentó preguntas sobre las disputas internas del Gobierno y la caída sostenida de Javier Milei en las encuestas. Los banqueros expresan preocupación por la ausencia de una alternativa política clara al Presidente. En encuentros privados, suelen comentar: "Si falta una alternativa a Milei, puede aparecer cualquier loco".
El ministro ha manifestado molestia por las tensiones internas del Gabinete, a las que responsabiliza por la desconfianza que reflejan los sondeos de opinión pública. En reuniones con empresarios y en la intimidad ministerial, Caputo fue contundente: "Que no me jodan. Yo hice todo. Que arreglen sus quilombos políticos". Enfatiza una total sintonía con Milei: "Estoy seguro que no es Javier. El Presi me superbanca".
Sus imputaciones sobre el ruido político generaron reacciones. Manuel Adorni y su círculo consideran que Caputo agranda los problemas políticos para minimizar las dificultades económicas. El dato de febrero fue contundente: caída productiva fuerte y una baja de 5,4% en la confianza del consumidor.
Esta tensión trasciende dentro del oficialismo. En una cena reciente, Paolo Rocca, CEO de Techint, se reunió con Mauricio Macri para analizar la situación económica. Ambos coincidieron en que el país atraviesa un momento difícil. Rocca señaló que "hay caída del consumo y no son buenas las perspectivas". Macri fue más directo en su diagnóstico sobre el riesgo país: "No baja por temas políticos que Toto no maneja", aludiendo a lo que denominó falta de "institucionalidad" del Gobierno.
Durante el encuentro, Rocca cuestionó las formas de Milei, advirtiendo que afectan la credibilidad gubernamental. Al promediar la cena, el empresario mencionó candidaturas futuras y preguntó a Macri sobre una eventual postulación presidencial. El ex mandatario respondió: "No, no pienso en una candidatura ahora. Aún es prematuro", aunque reconoció que muchos empresarios se lo sugieren.
La difusión de este encuentro enfureció a Milei, quien lo interpretó como parte de una conspiración del "círculo rojo" contra su administración. El Presidente mantiene la convicción de que todo avanza correctamente y que los contratiempos son transitorios. Por ahora, no interviene en la furiosa interna entre Karina Milei y Caputo, aunque logró una "tregua mínima" entre ambos mientras se resuelve la situación de Adorni.
Mientras tanto, nuevos escándalos debilitan al Gobierno. Carlos Frugoni, alto funcionario de Economía, fue vinculado a siete propiedades no declaradas en Miami. El foco principal permanece en Adorni: su comparecencia en el Congreso esta semana será crucial. El jefe de Gabinete acumula deudas adicionales superiores a los 100.000 dólares según admisiones de Pablo Feijoo, incluyendo 15.000 dólares en efectivo gastados en un viaje a Aruba.


