Continúa la búsqueda de un argentino desaparecido en Francia hace más de tres meses
Juan Ignacio Debandi Álvarez fue visto por última vez en Marsella a mediados de enero; la Cancillería, Interpol y autoridades francesas trabajan en su localización.

Juan Ignacio Debandi Álvarez, un argentino de 36 años oriundo de General Rodríguez, continúa desaparecido en Francia. Su rastro se perdió a mediados de enero en la zona de Marsella, cuando fue visto por última vez. Desde entonces, la Cancillería argentina, Interpol y las autoridades francesas trabajan en su búsqueda sin resultados concretos hasta el momento.
El último contacto directo de Debandi Álvarez con su familia ocurrió el 11 de enero a través de una videollamada. Su hermana, María Florencia Debandi, explicó que el joven tendía a demorar sus respuestas por carácter reservado, pero nunca por períodos prolongados. "Como biólogo, amaba observar y disfrutar de la naturaleza. A veces decía 'Me colgué', pero eran unos días, no tanto tiempo como ahora", relató a través de las fuentes.
La familia inició la búsqueda formal a principios de marzo cuando notaron que el silencio se extendía más de lo habitual. Sus padres, Pilar y Claudio Debandi, presentaron una denuncia por averiguación de paradero ante la Cancillería y en la fiscalía federal de Mercedes. Se abrieron investigaciones en Irlanda y Barcelona, por su ciudadanía española, además de la intervención de las autoridades francesas.
El perfil de Debandi Álvarez muestra una trayectoria laboral variada. Era licenciado en Biología y trabajó durante ocho años como profesor auxiliar de laboratorio en la Universidad Nacional de Luján. Luego se desempeñó como gerente de producción en una empresa avícola durante dos años. Residió en Barcelona antes de trasladarse a Irlanda, donde vivía desde fines de abril de 2024 en la ciudad de Drogheda, trabajando como operario en una empresa del rubro cárnico. Renunció a mediados de noviembre de 2025 con intención de irse a Dinamarca, lo que nunca se concretó.
Mediante el acceso al correo electrónico del joven, su familia reconstruyó parte de su itinerario europeo antes de desaparecer. Estuvo por Noruega, Suecia, Alemania, República Checa y Holanda antes de arribar a Francia a fines de diciembre. Durante los primeros días de enero, se encontraba en Marsella, Aviñón y Cassis.
El 18 de enero, sus dispositivos electrónicos —un teléfono móvil y una computadora portátil— dejaron de emitir señal en las cercanías de Cassis, una ciudad costera próxima a Marsella. Desde esa fecha no se registra actividad en redes sociales ni en plataformas digitales. Tenía un vuelo programado con la aerolínea Vueling desde Marsella hacia Barcelona para el 19 de enero, que nunca abordó ni reprogramó.
La comisaría de Cassis fue notificada el 10 de abril y desde entonces abrió una investigación oficial. "Las diligencias realizadas hasta el momento no arrojaron resultados. No podemos confirmar que haya pasado efectivamente por la ciudad", indicaron las autoridades locales. La dueña del último alojamiento reservado en Cassis confirmó contacto por WhatsApp, pero señaló que nunca lo vio físicamente, ya que la entrega de llaves se realizaba por buzón.
Según fuentes cercanas al consulado argentino en París, "desde el día uno el consulado está en la búsqueda de Juan Ignacio". El procesamiento de información se realiza con extremo cuidado a través de la Cancillería, que mantiene comunicación constante con distintos organismos y con la familia. "Cuando surge algún tipo de información, que es la parte más sensible del manejo, todo se canaliza a través de la Cancillería", explicaron las fuentes.
La familia solicita colaboración de cualquier persona que haya estado en la zona de Cassis, Marseilla o Barcelona en esas fechas o que pueda aportar información relevante. Quienes dispongan de datos pueden comunicarse al +54 9 11 5652 4380 o al correo pilaralvarez@live.com.ar. "Agradecemos a todos los que quieren y se preocupan por Juan Ignacio. No perdemos la esperanza de encontrarlo pronto", concluyeron sus padres.


