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Coppola prófugo: la insólita entrevista antes de su detención en 1996

El representante de Maradona fue capturado tras dar una nota en un auto en movimiento por Palermo, en uno de los hechos más memorables del periodismo argentino.

Redacción3 min de lectura
Coppola prófugo: la insólita entrevista antes de su detención en 1996
Coppola prófugo: la insólita entrevista antes de su detención en 1996

Guillermo Coppola, el representante de Diego Maradona, fue detenido el 9 de octubre de 1996 tras conceder una entrevista insólita mientras se desplazaba en un Fiat Uno bordó por el Rosedal de Palermo, con la policía cada vez más cerca. La captura ocurrió después de que allanaran su departamento en la avenida Libertador y hallaran 406 gramos de cocaína en un jarrón del living, lo que lo convirtió en el hombre más buscado del país.

La entrevista fue concedida al periodista Néstor Ibarra, del programa Investigación X, en el asiento trasero de un Fiat Duna gris plata. Durante la conversación, Coppola negó las acusaciones y sostuvo que la droga había sido plantada. Cuando detectó movimientos sospechosos alrededor del vehículo, aseguró con serenidad: "Me van a detener". Minutos después, el comisario Emilio Azzaro intervino en la escena y lo condujo en una camioneta rumbo al juzgado de Castelli.

El operativo había comenzado el martes 8 de octubre, cuando efectivos policiales allanaron el departamento de Coppola en Palermo. El procedimiento estuvo a cargo de dos suboficiales, Gustavo Daniel Diamante y Antonio Gerace, en el marco de una investigación del juez federal Hernán Bernasconi. La causa señalaba a Coppola por narcotráfico, aunque desde el primer momento él denunció que la sustancia había sido colocada sin su conocimiento.

Acceder a la entrevista no fue simple. Coppola llamó al programa Investigación X el miércoles por la tarde para anunciar que se entregaría esa noche. Cuando le propusieron grabar una nota antes de su detención, resistió. "No puedo, me entrego esta noche", respondió. Pero tras la insistencia de Ibarra, cedió: "Si doy una nota antes de entregarme, es para ustedes".

La cita fue tensa y casi cinematográfica. Coppola indicó que estaría dando vueltas en el Rosedal con instrucciones precisas: "Fijate que no los sigan". El equipo partió en un Fiat Duna discreto, pero al llegar a Palermo enfrentó un obstáculo inesperado: la cámara no encendía. Mientras daban vueltas sin poder grabar, buscaban un auto que no aparecía. El caos y la tensión se potenciaban en cada vuelta por el parque. Entonces, casi como un guiño, la cámara reaccionó.

Ibarra confirmó por teléfono que venía en el Duna gris plata. Minutos después, el Fiat Uno bordó de Coppola apareció. Se reconocieron con juego de luces. Coppola bajó de su auto y subió al de los periodistas. Ibarra pasó al asiento trasero mientras la cámara registraba. La tarde caía. El clima era denso.

Durante la entrevista, Coppola destacó que sus abogados estaban en contacto con el juez Bernasconi y que siempre se había presentado ante la Justicia. Sostuvo su versión de los hechos y negó implícitamente las acusaciones. "Siempre di la cara ante la Justicia", afirmó. Sin embargo, el escenario era lo más impactante: un prófugo siendo entrevistado dentro de un auto en movimiento, con la policía aproximándose.

Cuando Ibarra preguntó "¿Qué pasa ahora?", Coppola respondió con sencillez: "Me van a detener". Había detectado movimientos sospechosos alrededor del vehículo. Cerró la entrevista sin dramatismo. "Yo sigo creyendo en la Justicia. No tengo miedo. Voy muy tranquilo", concluyó. Poco después, Azzaro intervino y lo trasladó rumbo al juzgado. La entrevista había terminado, pero la historia judicial de Coppola recién empezaba.

El representante de Maradona fue acusado formalmente de "tráfico de estupefacientes con fines de comercialización". Las pericias posteriores determinarían que solo una parte de la sustancia incautada era cocaína de baja pureza, mientras que el resto eran sustancias de corte. Esta inconsistencia en la investigación inicial se convertiría, con el tiempo, en un punto clave de la defensa de Coppola.

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