España sanciona a juez que usó ChatGPT para redactar sentencia
El Consejo General del Poder Judicial le impuso una multa de mil euros tras descubrir que olvidó borrar las consultas a la IA en el texto.

El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) de España sancionó con mil euros a un magistrado que utilizó ChatGPT para redactar el borrador de una sentencia. El órgano de gobierno de los jueces consideró la conducta como una falta grave, al entender que el magistrado eludió cumplir con sus funciones jurisdiccionales propias.
El juez de una audiencia provincial fue descubierto cuando olvidó eliminar las consultas al chatbot dentro del texto de la resolución que redactaba. Según reportes, la sentencia había sido argumentada por "métodos artificiales sobre el análisis informático que ChatGPT había hecho de las actuaciones judiciales que el propio magistrado suministró con tal propósito".
Aunque la ley española no menciona específicamente la inteligencia artificial, el CGPJ fundamentó su decisión en la normativa que considera falta grave "revelar, fuera de los cauces de información judicial establecidos, hechos o datos de los que conozcan en el ejercicio de su función o con ocasión de esta". El promotor de la sanción había propuesto inicialmente una suspensión de 15 días y una multa de 501 euros, pero la Comisión Disciplinaria desestimó sancionar por la falta muy grave.
La comisión consideró que el magistrado se valió de la IA "como auxilio y complemento, pero no en sustitución de sus funciones judiciales". Sin embargo, determinó que sí había incurrido en falta grave por la manera en que utilizó la herramienta, lo que resultó en la multa final de mil euros.
Este caso llega después de que el CGPJ aprobara una instrucción el 28 de enero sobre el uso de inteligencia artificial en el poder judicial. En ese documento, el órgano advirtió a los jueces que la IA no puede dictar sentencias, valorar hechos o pruebas, ni aplicar el derecho sin la supervisión y el "constante control humano, real, consciente y efectivo" de los magistrados.
Además, el CGPJ estableció que los jueces solo pueden utilizar aplicaciones de inteligencia artificial que les facilite el propio sistema judicial o que hayan sido previamente aprobadas por el consejo. La decisión marca un precedente sobre los límites del uso de tecnología en la administración de justicia española.


