Hallaron lingotes de oro en caja de seguridad de una costurera durante investigación por maniobras cambiarias
La jueza Capuchetti descubrió 200 cajas en una financiera de Lomas de Zamora, algunas presuntamente a nombre de testaferros.

La jueza María Eugenia Capuchetti descubrió lingotes de oro en una caja de seguridad perteneciente a una costurera durante una investigación sobre maniobras con el cepo cambiario de la gestión anterior. El hallazgo forma parte de una causa que apunta a Elías Piccirillo, conocido como el "Rey del blue", y Maximiliano Vallejo, dueño de "Sur Finanzas", por operaciones con divisas que habrían movido más de 21 millones de dólares.
En total, la jueza localizó 200 cajas de seguridad en una financiera de Lomas de Zamora. Según fuentes judiciales, muchas estarían registradas a nombre de testaferros. Las cajas se encuentran inhibidas y bajo custodia policial mientras la magistrada aguarda una decisión de la Cámara Federal porteña para proceder a su apertura y determinar los verdaderos propietarios.
La investigación de Capuchetti corre en paralelo a otra causa a cargo del juez Ariel Lijo y el fiscal Franco Picardi. Según el expediente, durante el período de restricción cambiaria del gobierno anterior, operadores como Piccirillo y Vallejo habrían aprovechado una excepción regulatoria que permitía acceder a dólares al tipo oficial para cancelar hipotecas en moneda extranjera. Esta diferencia con el dólar blue, que era casi el doble del valor oficial, representaba una ganancia significativa.
La maniobra se habría efectuado a través de hipotecas que resultaron ser falsas, según consta en la investigación. Funcionarios del Banco Central bajo la gestión de Miguel Pesce no habrían detectado estas operaciones irregulares. Capuchetti solicitó informes contables y societarios a las casas de cambio vinculadas a ambos imputados, además de consultas al Banco Central, ARCA y la Comisión Nacional de Valores.
En la pesquisa se registraron también conexiones con la agencia de cambios NyM, vinculada a un hermano de Piccirillo, y con Concordia Inversiones. Vallejo, según consta en los registros, tenía cercanía con Claudio "Chiqui" Tapia, presidente de la AFA. La jueza pidió información a varios bancos privados que actuaron como intermediarios en estas operaciones.
Existe además una complicación adicional en la causa. Francisco Hauque, ex socio de Piccirillo, aparece en un expediente por lavado de dinero. Pequeirillo habría plantado cocaína y un arma a Hauque en la salida de una cena del Four Seasons supuestamente vinculado a una deuda de 5 millones de dólares cuyo origen se desconoce. Capuchetti solicitó un informe patrimonial a los peritos de la Corte Suprema y pidió al juez Lijo las desgrabaciones de mensajes de celulares de los imputados.
Capuchetti busca acumular todas las causas relacionadas con estas maniobras cambiarias. La primera se abrió en 2021 por denuncia del Banco Central. Además de la de Capuchetti, hay causas en poder del juez Lijo, la jueza María Servini bajo secreto de sumario, y el juez Federico Villena de Lomas de Zamora. En enero pasado, efectivos realizaron cinco allanamientos en casas de cambio de la City porteña, con secuestro de computadoras, celulares y documentación.
La causa inicial se originó en una denuncia del Banco Central en diciembre de 2021 contra la agencia Marvic SA. Esta operaba mediante una excepción que permitía acceso al mercado de cambios oficial para cancelación de obligaciones contraídas antes del 30 de agosto de 2019. Entre junio y septiembre de 2021, Marvic realizó operaciones de compra equivalentes a 14.601.600 dólares usando documentación que resulta apócrifa: escrituras de contratos de mutuo presentadas por correo electrónico para justificar supuestas deudas en moneda extranjera.
El esquema funcionaba en cadena: empresas actuaban como "mutuarias" que transferían pesos a Marvic, que compraba dólares a agencias mayoristas como Concordia Inversiones y luego los transfería a otros nombres. Finalmente, los montos se extraían en efectivo o se distribuían a otras sociedades registradas como empresas de dudosa existencia, perdiendo completamente la trazabilidad de los destinatarios finales y los dólares baratos obtenidos irregularmente.


