Política

Milei agranda la grieta: la lección que deja Brandoni sobre el diálogo

La muerte del actor reaviva reflexiones sobre cómo políticos y artistas perdieron la capacidad de convivir en democracia.

Redacción2 min de lectura
Milei agranda la grieta: la lección que deja Brandoni sobre el diálogo
Milei agranda la grieta: la lección que deja Brandoni sobre el diálogo

La democracia está en peligro cuando un gobierno emite señales crecientes de considerar obsoleto el sistema de consensuar civilizadamente los disensos. El presidente Javier Milei alimenta ese riesgo con sus intervenciones en redes sociales y decisiones que cierran espacios de diálogo, como ocurrió el día que ordenó clausurar la sala de periodistas de la Casa Rosada para recibir a Peter Thiel, el magnate de Palantir Technologies y PayPal, quien declaró que "la libertad es incompatible con la democracia".

Esta erosión del diálogo democrático contrasta con una lección que acaba de dejar la muerte de Luis Brandoni. Décadas atrás, cuando no regía la democracia, el actor y Jorge Rivera López —entonces presidente y secretario general de la Asociación Argentina de Actores

Con el kirchnerismo, Brandoni quedó de lado porque sus posiciones políticas no se alineaban con el poder. Prefirió hablar de "listas blancas" antes que banalizar las prohibiciones de la dictadura: aludía así a los mismos nombres repetidos en cine y televisión mientras a él, sinónimo de éxito, le raleaba el trabajo. "Los artistas estamos para unir", repetía Brandoni hasta el fin de sus días, una frase que resonaba como reproche a esa fragmentación.

Lo que se rompió en la Argentina fue la posibilidad de que personas con ideologías contrastadas mantuvieran relaciones fraternas. Hubo algún café de reconciliación con Rivera López y Brandoni se presentó en su velatorio. Ahora, su hijo Luis Rivera López, presidente actual de Actores, estuvo en la despedida de Beto y se abrazó con sus hijas, recordando aquellos veranos compartidos de la infancia.

Rivera López y la comisión directiva tomaron una decisión justa: autorizaron que los restos de Brandoni descansaran en el Panteón de Actores del Cementerio de la Chacarita, reservado exclusivamente a afiliados. En 2017 Brandoni había renunciado a la entidad tras cruces políticos, pero había puesto el cuerpo por ella en dos períodos: de 1972 a 1983 y de noviembre de 1996 a diciembre de 1997.

Otro ejemplo de reconciliación: Alejandro Romay, el "zar" de Canal 9, acusó a Brandoni de ocupar los canales "a punta de pistola" en 1974 para estatizarlos. Beto ganó el juicio. Sin embargo, su hija Mirta estuvo en la capilla ardiente de Brandoni, con quien se llevaba tan bien que la plataforma Teatrix conserva registros de cuatro obras suyas que ahora se pueden ver gratuitamente.

En septiembre de 2021 logró buen puerto un encuentro más significativo: reunir en el programa Hablemos de otra cosa a Brandoni y a Pablo Echarri, que polemizaban hace años por motivos ideológicos y por disputas sobre derechos de intérpretes entre SAGAI y la efímera Inter Artist. El productor Carlos Rottemberg ofició de puente para que Echarri confiara. Aquel encuentro entre los dos exponentes extremos de la grieta actoral fue un éxito: pudieron conversar y escucharse con respeto.

Echarri contó por radio hace unos días que aquella reunión le hizo un "clic" en la cabeza. Desde entonces intenta tener un discurso más abierto, aunque no siempre lo consigue, se le nota el empeño. Anoche, cerca del Obelisco, una pantalla grande reproducía tres películas de Brandoni frente a una multitud que se emocionaba y reía. Entre el público genuino y el actor nunca hubo grieta.

Más en Política