Paragolpes removibles: el accesorio que protege autos del daño en la calle
Conductores en grandes ciudades recurren a estos dispositivos de goma para evitar rayones y golpes durante el estacionamiento.

Dejar el automóvil estacionado en la vía pública presenta un desafío constante para muchos conductores. Sin la seguridad de una cochera, el vehículo queda expuesto a rayones por maniobras descuidadas, golpes de otros autos y riesgos de robo. La preocupación es especialmente aguda en ciudades densamente pobladas donde el espacio escasea.
Frente a este dilema, algunos recurren a prácticas cuestionables, como ocupar más espacio del permitido. Otros han encontrado soluciones más creativas y dentro de la legalidad. Una de ellas, que comienza a expandirse con fuerza en metrópolis como Nueva York, es el uso de paragolpes removibles.
Estos dispositivos funcionan de manera simple pero efectiva. Se trata de protectores de goma o espuma de alta densidad que se colocan sobre el paragolpes original, tanto en la parte delantera como trasera del vehículo. Su objetivo principal es amortiguar los pequeños impactos típicos del estacionamiento paralelo, esos toques que generan marcas, rayones o abolladuras sin mayor gravedad.
El sistema de fijación varía según el modelo. Algunos usan correas, imanes o ventosas, lo que permite colocar el accesorio antes de dejar el auto y retirarlo al regresar. Otros ofrecen una instalación más permanente integrada al vehículo. La versatilidad es una de sus ventajas: existen opciones diseñadas para autos compactos, sedanes y SUV.
El costo depende de la calidad y el nivel de protección. Los modelos básicos parten de US$80, mientras que las versiones más sofisticadas, con mayor espesor, diseño aerodinámico o sensores integrados, pueden alcanzar los US$500. Esta variedad de precios permite que conductores con diferentes presupuestos encuentren una solución acorde a sus necesidades.
En América Latina, el uso de estos accesorios aún no se ha generalizado, pero en mercados como el estadounidense, japonés y coreano ya forman parte del catálogo habitual en tiendas especializadas. La tendencia responde a la densidad edilicia y las dificultades para encontrar estacionamiento, factores que hacen que la protección preventiva sea cada vez más atractiva para los conductores urbanos.


