Soledad Silveyra: China Zorrilla, Luis Brandoni y el documental que llega a cines
La actriz habla del estreno de El último viaje a China, el reciente fallecimiento de su compañero de elenco y las amistades que marcaron su vida.

Soledad Silveyra asistió el lunes a la presentación de El último viaje a China, un documental que reconstruye la vida de China Zorrilla y que se estrena en salas de cines el 7 de mayo. A pesar de una fractura en la cuarta vértebra lumbar que le impone reposo, la actriz no quiso perderse el homenaje a su amiga de décadas, fallecida en 2014.
Silveyra trabajó muchas veces con Zorrilla en obras teatrales y mantuvieron una amistad que se prolongó hasta el final de la vida de la actriz uruguaya. El documental, dirigido por Alejandro Maci, surgió de una iniciativa conjunta del lado uruguayo, con Alfredo Caro, y del lado argentino, con Pablo Echarri y su productora.
"Es un trabajo maravilloso que hizo Maci y una gran clase para los jóvenes. Los que vieron Esperando a la carroza, vayan a ver el documental porque es una joya y se van a encontrar con una Zorrilla enorme y con un material de archivo que yo nunca había visto", comentó Silveyra sobre el filme. Subrayó que quedó "anonadada" por la calidad del trabajo y la riqueza del material compilado.
Pocos días después de la presentación, murió Luis Brandoni, su compañero de elenco en la obra ¿Quién es quién?, una pérdida que golpeó profundamente a la actriz. "Fue como la piña más grande que me dio mi historia en el teatro", expresó con emoción. Brandoni y Silveyra compartieron escenario durante año y medio sin conflictos. "Era un maestro, un buen compañero: nunca tuvimos un sí ni un no. Lo tengo en mi corazón".
La actriz reveló que considera a ambos fallecidos como ángeles que la cuidan. "Tengo dos ángeles que me cuidan: la China Zorrilla y el Beto Brandini. Flor de ángeles tengo", sostuvo, visiblemente emocionada. La muerte de Brandoni cerró una etapa que ella y el actor amaban profundamente.
Silveyra y Zorrilla se conocieron en 1972, cuando la actriz uruguaya llegó a Buenos Aires para filmar Un guapo del 900 con Lautaro Murúa como director. El encuentro fue determinante: cuando Silveyra abrió la puerta de la sala de ensayos donde vería a la actriz que interpretaría a su madre en Pobre Diabla, "vi a la distinción hecha mujer". Desde entonces, la amistad fue inquebrantable.
Trabajaron juntas en múltiples proyectos. Silveyra recordó Gigi y especialmente Eva y Victoria, que dirigió Oscar Barney Finn. "Hicimos esa obra como dos o tres años, y yo me emocionaba todas las noches. No me fallaba nunca la emoción porque era lindo el enfrentamiento en el escenario", expresó. También colaboraron en Perdidos en Yonkers y Las mariposas son libres, esta última estrenada durante la dictadura.
La actriz compartió anécdotas que reflejan la complicidad entre ambas. Recordó viajes a Nueva York donde Zorrilla la traducía todo antes de quedarse dormida de improviso. En una ocasión, manejar hacia Disney con los hijos de ambas resultó en un accidental viaje a la NASA. "Mis hijos me decían: 'Mamá, no nos dejés solo con la China que se pierde'" (risas).
En el documental, Silveyra aporta testimonios y anécdotas junto a Carlos Perciavalle, quien fue el compañero de vida teatral más cercano a Zorrilla. La actriz recordó un episodio tenso cuando un empresario en Córdoba las defraudaba: Zorrilla tomó un arma de un escritorio y amenazó con suicidarse si no las pagaba. "Funcionó porque el tipo nos pagó, pero yo casi sufro un infarto", bromeó Silveyra.
Zorrilla descendía del poeta Juan Zorrilla de San Martín y su padre, José Luis Zorrilla de San Martín, fue un reconocido escultor. "China venía de una familia maravillosa, que, además, estaba orgullosa de que ella fuera actriz", destacó Silveyra, quien se hizo a sí misma en el teatro sin formación previa.
La actriz uruguaya se instaló en Buenos Aires luego de Pobre Diabla y se convirtió en una figura central del teatro porteño, aunque estuvo exiliada durante la dictadura uruguaya. Cuando falleció en 2014, dejó un legado artístico que el documental busca preservar y transmitir a nuevas generaciones.


