Terminó la fase de testimonios en el jury contra tres fiscales del caso Dalmasso
Los exfiscales generales y los acusados rechazaron injerencia política. El jury deliberará sobre si destituir a Di Santo, Miralles y Pizarro.

Los dos exfiscales generales de Córdoba que declararon en el jury de enjuiciamiento a tres de los fiscales que intervinieron en el crimen de Nora Dalmasso rechazaron que hubiera existido injerencia política en la investigación. También testificaron Pablo Jávega, el fiscal que imputó al parquetista Roberto Bárzola como presunto autor del homicidio, y Julio Rivero, el fiscal que no acusó al viudo Marcelo Macarrón en el juicio por falta de pruebas.
Los fiscales Javier Di Santo, Daniel Miralles y Luis Pizarro enfrentan acusaciones de "negligencia grave" y "mal desempeño" en sus funciones. El lunes concluyó la etapa de testimoniales. Ahora comienzan las deliberaciones del jury, que deberá determinar si los tres fiscales deben ser destituidos o permanecerán en cargo. Se espera que la definición llegue a mediados de mayo; la fecha límite es el 28.
Una de las omisiones centrales en el debate fue la falta de prueba comparativa de ADN a Bárzola durante la investigación inicial. El análisis genético realizado años después permitió a Jávega vincular al parquetista con el crimen. Los fiscales juzgados admitieron que Bárzola había sido investigado, pero esa medida nunca se realizó en su momento.
María Ángeles Ramos, abogada de la familia Macarrón, cuestionó que no se haya impulsado esa medida hace 18 años y la calificó como una falla determinante en la investigación que derivó en la falta de justicia para la víctima. Planteó que "hubo una investigación direccionada" que tuvo al hijo y al viudo como principales acusados, e impidió avanzar sobre otras hipótesis. "Es una deuda con la víctima", señaló.
Jávega sostuvo que hizo su investigación "con total seriedad, con mucho apego a la ley y con un esfuerzo compartido de diferentes áreas". Planteó que no le corresponde evaluar si antes de su intervención hubo negligencia. "Tengo la total tranquilidad de que el proceso ha sido llevado regularmente, respetuosamente y conforme a lo que establece la Constitución y las leyes", detalló.
Rivero intervino como fiscal de Cámara de Río Cuarto en el juicio contra Macarrón. Fue quien pidió que se siguiera "buscando la verdad" tras no acusar al viudo por falta de pruebas. Precisó que no pidió un ADN de Bárzola porque hubiera significado abrir una investigación autónoma que no correspondía en esa instancia de juicio. "No sé cómo Jávega logró el ADN de Bárzola porque yo no intervine; no sé si fue legal o no", indicó.
Rivero también cuestionó la imputación actual a Bárzola. Afirmó que sostener que el parquetista fue autor del crimen es "apresurado" porque "goza de la presunción de inocencia hasta que haya prueba legalmente incorporada". Sobre presiones recibidas, contó que ha sido hostilizado y que le dicen "¿no te alcanzó con lo que te pagaron los Macarrón?" o "¿cuánto te pagaron?". "He sufrido esas presiones sociales", denunció.
Gustavo Vidal Lascano, que fue fiscal general durante 35 días de investigación, recordó que cuando quedó imputado "el perejil" Gastón Zárate —quien había estado pintando en la casa de la víctima—, el entonces gobernador José Manuel de la Sota afirmó que "se esperaba a un rico y famoso, pero se encontraron con un trabajador". Vidal Lascano renunció después de que De la Sota, tras la liberación de Zárate, dijera que no les creía a los fiscales.
"Los fiscales pedían, Di Santo a la cabeza, apoyo a la Fiscalía General. La exposición mediática generaba presión enorme. Tratábamos de darle el respaldo institucional posible", explicó. Descartó irregularidades o injerencias en el manejo de la causa. Sobre una foto publicada por Clarín donde estaba con Di Santo en una confitería, señaló: "No teníamos lugar en la oficina y fuimos a un bar".
Darío Vezzaro, quien fue fiscal general hasta 2012, declaró que decidió que solo Di Santo continuara investigando el caso. "El fiscal debe ser siempre quien dirija la investigación", manifestó. Reveló que en Buenos Aires le contaron que por solicitud de abogados defensistas, una empresa privada trabajaba sobre análisis de ADN relacionados al caso. "Ese informe no me lo presentaron", indicó.
Vezzaro ratificó que "no di instrucciones de investigación ni líneas investigativas: está prohibido por ley". Sobre reportes del FBI respecto de pruebas genéticas sostuvo que cuando los recibió se los pasó a Di Santo, quien en ese momento estaba al frente de la investigación.


