Política

Trump enfrenta su peor crisis política: guerra en Irán, inflación y divisiones republicanas

La desaprobación presidencial alcanzó el 58% mientras crece el malestar por los precios del combustible y las tensiones internas del Partido Republicano de cara a las elecciones de noviembre.

Redacción3 min de lectura
Trump enfrenta su peor crisis política: guerra en Irán, inflación y divisiones republicanas
Trump enfrenta su peor crisis política: guerra en Irán, inflación y divisiones republicanas

La posición de Donald Trump se erosiona en medio de una confluencia de crisis políticas y económicas. El presidente pasó de describir la intervención militar en Irán como una "pequeña excursión" a defenderse de críticas sobre la prolongación del conflicto. "Estuvimos en Vietnam 18 años", argumentó en sus redes sociales, rechazando la presión para acelerar una salida.

La desaprobación hacia Trump alcanzó el 58% según el promedio de encuestas de The New York Times, el nivel más alto de su segundo mandato. Su aprobación apenas llegó al 39%, un ratio de -19 puntos que refleja el deterioro de su posición política. El análisis de RealClearPolitics también mostró cifras críticas: 57,8% de desaprobación contra 40,3% de aprobación.

Los reclamos contra la guerra crecen dentro de su propio partido. El senador republicano Josh Hawley (Misuri) expresó inquietud por los efectos económicos: "Espero que estemos llegando a una estrategia de salida para terminar esto, con el fin de preservar nuestros intereses de seguridad y bajar el precio de la nafta". Hawley advirtió que "el tiempo se agota" mientras la operación militar se aproxima a cumplir 60 días.

David Paleologos, experto en análisis de encuestas de la Universidad de Suffolk, explicó a Demo Diario que Trump tiene un piso de aprobación estable en el rango medio-alto apenas debajo de los 40 puntos. Sin embargo, su recuperación enfrenta obstáculos severos. "Para que Trump superara el 50%, sería necesario que los precios de los combustibles y las tasas de interés bajaran de manera marcada, y que la contratación de personal repuntara con rapidez. La guerra en Irán está impidiendo que eso ocurra", señaló.

El costo económico del conflicto es tangible. Los precios de los combustibles se dispararon por la suba del barril de crudo derivada de la crisis energética global. La inflación saltó de 2,4% a 3,3% interanual en el último mes. Un 77% de los votantes registrados encuestados por Reuters/Ipsos aseguró que Trump carga con una parte considerable de la responsabilidad por el reciente aumento en los precios del combustible.

El deterioro de la percepción sobre la economía es dramático. Siete de cada diez norteamericanos advierten que su situación económica empeoró, una cifra muy superior al 55% registrado un año atrás según Fox News. Mike Murphy, exestratega republicano y copresentador del podcast Hacks on tap, explicó el dilema presidencial: "El pacto original de Trump con los estadounidenses consistía en decir 'soy un grosero, pero sé cómo gestionar la economía'. Y la gente se lo creyó".

Esa narrativa ahora se vuelve contra el presidente. "Lo que solía ser su mejor arma de ataque contra la administración de Joe Biden se ha convertido ahora en su mayor vulnerabilidad", observó Casey Burgat, experto en gestión política de la Universidad George Washington.

La vulnerabilidad electoral es clara. El 58% de los votantes consultados por Reuters/Ipsos —incluido uno de cada cinco republicanos y dos tercios de los independientes— señaló que sería menos probable que apoyara en noviembre a candidatos que respalden el enfoque de Trump respecto a Irán.

La división republicana se profundiza. Senadores como Thom Tillis (Carolina del Norte), Susan Collins (Maine), Lisa Murkowski (Alaska) y John Curtis (Utah) sostienen que el Congreso tendría que votar para continuar la acción militar más allá de los 60 días, conforme a la Ley de Poderes de Guerra de 1973. Sin embargo, el líder de la mayoría en el Senado, John Thune (Dakota del Sur), no tiene planes de someter a votación una resolución que autorice el uso de la fuerza. La Casa Blanca podría invocar una prórroga de 30 días por razones de seguridad nacional, pero el malestar interno permanecerá.

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