Política

Un empresario coloca a Sánchez en el "escalafón 1" de una presunta banda organizada

Víctor Aldama declaró en Madrid en un juicio por irregularidades en la compra de barbijos; hoy declara José Luis Ábalos, exmano derecha del presidente español.

Redacción2 min de lectura
Un empresario coloca a Sánchez en el "escalafón 1" de una presunta banda organizada
Un empresario coloca a Sánchez en el "escalafón 1" de una presunta banda organizada

José Luis Ábalos, exministro de Transporte y cercano colaborador del presidente español Pedro Sánchez, declaró este miércoles en Madrid acusado de irregularidades en la compra de barbijos durante la pandemia. La comparecencia forma parte de un juicio con potencial impacto político para el gobierno socialista, en el que el empresario Víctor Aldama ubicó previamente a Sánchez en el "escalafón 1" de una supuesta "banda organizada".

Aldama fue el primer acusado en declarar. Ante el tribunal, afirmó que si existe una organización criminal, Sánchez ocupa el nivel superior, seguido de Ábalos en el segundo escalafón, Koldo García (exasesor de Ábalos) en el tercero, y él mismo en el cuarto. El empresario narró cómo conoció al mandatario después de un acto político gracias a García, y aseguró que Sánchez le dijo: "Muchas gracias por todo, sé perfectamente lo que estás haciendo".

La fiscalía solicita 24 años de cárcel para Ábalos. En el banquillo se sientan junto a él García y Aldama, todos investigados por presunta corrupción en la compra de millones de tapabocas para ministerios, gobiernos autonómicos socialistas y entes públicos como Puertos del Estado. Según la acusación, Ábalos fungió como enlace político para acceder a los contratos, García actuó como intermediario en las operaciones, y Aldama organizó la venta de insumos médicos.

Aldama explicó que aprovechó contactos internacionales y el respaldo de Ábalos para desarrollar negocios en México y Venezuela. Sostuvo además que actuó de intermediario con Delcy Rodríguez, entonces vicepresidenta venezolana, para que el Gobierno español reorientara su política hacia Nicolás Maduro tras haber apoyado al opositor Juan Guaidó. En su declaración insistió en que parte de los beneficios de la trama sirvió para financiar al PSOE.

A cambio de su rol, Ábalos habría recibido dinero y favores que le permitieron mantener un elevado nivel de vida, incluyendo presuntamente sueldos mensuales, pago de vacaciones familiares y la adquisición de un departamento de lujo. Sánchez ya rechazó anteriormente las acusaciones de Aldama, restando importancia a su vínculo con Ábalos pese a que este fue artífice de su ascenso político.

El juicio revive el debate sobre el control del entorno presidencial. Ábalos fue sustituido como secretario de organización del PSOE por Santos Cerdán, también investigado por corrupción y apartado del partido en un expediente paralelo. Ambos fueron figuras clave en el retorno de Sánchez al liderazgo socialista en 2017, tras la denominada "gira del Peugeot", por lo que la oposición los bautizó como "la banda del Peugeot".

La dirección socialista marca distancias con Ábalos y Cerdán, señalando su actuación rápida ante las sospechas de corrupción mediante la destitución de ambos. La oposición, encabezada por el Partido Popular y Vox, intensifica sus críticas y reclama la dimisión de Sánchez y la convocatoria a elecciones anticipadas, una opción que el mandatario rechaza.

En paralelo, Sánchez enfrenta otros frentes judiciales: su hermano David será juzgado a fines de mayo por presunto tráfico de influencias, mientras que su esposa Begoña Gómez se aproxima a juicio como sospechosa de beneficiarse de su posición para actividades privadas. Con los socialistas en minoría parlamentaria, está por verse qué impacto tendrá la sentencia en el año que resta de legislatura.

Más en Política