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Crucero por el Mekong: arrozales, pueblos y tradiciones entre Camboya y Vietnam

La navegación por el río asiático más importante revela la vida cotidiana en sus riberas y la importancia vital del cauce para millones de personas.

Redacción2 min de lectura
Crucero por el Mekong: arrozales, pueblos y tradiciones entre Camboya y Vietnam
Crucero por el Mekong: arrozales, pueblos y tradiciones entre Camboya y Vietnam

El río Mekong es uno de los cursos de agua más largos y biodiversos del planeta. Con casi 5.000 kilómetros de extensión, nace en la meseta del Tíbet y atraviesa Myanmar, Laos, Tailandia, Camboya y Vietnam, donde se divide en nueve brazos que riegan un delta de 40.000 kilómetros cuadrados. Ese delta cubre el 12% de la superficie de Vietnam y provee el 20% del alimento a sus habitantes.

Desde Nom Pen, capital de Camboya, parten cruceros hacia Ho Chi Minh (antigua Saigón) en Vietnam. También hay embarcaciones más rústicas que en cuatro horas arriban a Chau Doc, el primer pueblo vietnamita. El río se abre paso entre una alfombra de plantas acuáticas mientras las casas del pueblo mantienen sus frentes abiertos como tiendas. Cuando cae la noche y el calor amaina, sus ocupantes se reúnen en el piso para comer junto a pequeños altares budistas iluminados con neón.

El bosque de Cajuput Tra es el paseo obligado desde Chau Doc. Un sampán —pequeña embarcación tradicional de madera— avanza silenciosamente entre una alfombra de lentejas de agua que parecen formar un sendero de césped brillante. Estas plantas alcanzan su máximo entre septiembre y noviembre, en la temporada de inundaciones. Cercanas están el Parque Nacional Tram Chim y el bosque de manglares de Tra Su, refugios para observadores de pájaros. Tram Chim, conocido como el Reino de las Aves, es un humedal de 7.000 hectáreas donde habita la grulla de corona roja, especie en peligro crítico de extinción.

A 120 kilómetros al sur está Can Tho, pueblo más animado donde los neones de colores enmarcan budas, puentes, barcos y edificios. Desde aquí parten tours al mercado flotante de Cai Rang a las 6 de la mañana en embarcaciones tripuladas por mujeres vestidas con el tradicional áo dài, túnica larga ceñida al cuerpo. Cada vendedor coloca en lo alto de una caña de bambú el producto que ofrece: hojas verdes, pimientos rojos, bananas amarillas.

En las márgenes del río son comunes pequeñas fábricas de peces dedicadas a la piscicultura de agua dulce. El Mekong alberga la mayor pesquería continental del mundo, con cerca del 25% de la pesca global de agua dulce. Los sedimentos fertilizan las tierras para cultivo de arroz, por lo que Vietnam es conocido como la bolsa de arroz asiática.

En Siem Reap, ciudad de los templos de Angkor Wat, la laguna Tonle Sap alimenta extensos campos de loto. La mirada se pierde en un horizonte de flores rosadas. En la tradición budista, el loto simboliza la pureza que se eleva del barro hacia la iluminación. Los camboyanos aprovechan la planta completa: las flores van a los templos, las hojas se desfibrilan para la industria textil y la raíz se come.

La laguna desemboca en el río Tonle, que se une al Mekong a la altura de Nom Pen, donde lo llaman Tonle Thom (Río Grande). La Sisowath Quay es la animada ribera de la capital, donde se suceden restaurantes y cafés. Los locales corren al atardecer y se relajan para ver la puesta de sol sobre las aguas del coloso asiático que sustenta civilizaciones enteras desde hace miles de años.

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