El padre de Luna rechaza la versión de la escuela sobre el accidente fatal
Ricardo Miqueo aseguró que su hija de seis años no se tropezó con los cordones, sino que sufrió un golpe grave que la llevó al paro cardiorrespiratorio.

Ricardo Miqueo, padre de Luna, la niña de seis años que falleció el viernes pasado en Rosario, Santa Fe, tras un golpe en la cabeza en el patio de la Escuela 117 Islas Malvinas, cuestionó la versión brindada por la institución educativa sobre cómo sucedió el accidente.
Miqueo relató que recibió una llamada de la escuela informándole sobre un incidente. "Pasé por casa para buscar una toalla y una remera, porque supuestamente era leve, pero cuando me acerqué a la escuela vi la ambulancia y la camilla que entraban", contó en declaraciones a LT8. La escuela había comunicado inicialmente que Luna se había tropezado con los cordones desatados mientras jugaba en el recreo e impactó contra un banco de cemento.
El padre rechazó esa versión. "No se trataba de un golpecito, como me dijeron", aseguró Miqueo. Según su relato, cuando ingresó a la escuela encontró a su hija "ensangrentada y orinada". Por su experiencia laboral en un sanatorio, Miqueo se percató de que Luna "había entrado en paro cardiorrespiratorio".
Luna fue trasladada de inmediato al Hospital Víctor J. Vilela, a menos de dos kilómetros de distancia. "Ahí la recibieron unas 20 personas para hacerle reanimación", describió el padre. Tras aproximadamente 20 minutos, los médicos lograron estabilizar a la menor y le realizaron una tomografía. La sometieron a una intervención quirúrgica por un coágulo en la cabeza, pero sin resultado positivo. "Se hizo todo lo posible para que se active el cerebro, pero no hubo forma", expresó Miqueo.
Después de dos días internada, Luna falleció. La escuela suspendió sus actividades para el lunes siguiente. Miqueo reiteró que la institución fue poco clara desde el principio respecto del accidente. Aunque él no tuvo contacto directo con los directivos, sus hermanas sí intercambiaron información con ellos. "Ellas dicen que escucharon que Luna gritó muy fuerte", apuntó.
"No queremos culpar a nadie, pero te da impotencia que mientan, que le echen la culpa a la nena y que digan que se tropezó por los cordones", manifestó Miqueo. El padre enfatizó la necesidad de retirar los bancos de cemento de la escuela. "Porque no quiero que haya otra Luna", concluyó.
La institución rosarina publicó un comunicado en la puerta del establecimiento. "En este momento de tanto dolor toda la institución acompaña a su familia, abrazándolos con fuerza ante tan irreparable pérdida. Como comunidad educativa, también acompañamos a sus compañeros y docentes", expresaron. Las actividades escolares se reanudaron el martes.


