El Tesoro refinanció toda la deuda en pesos y colocó bono hasta 2029
El 60% de lo captado fue en Lecaps a corto plazo; el canje para estirar vencimientos registró baja adhesión.

El Ministerio de Economía refinanció el total de la deuda en pesos que vencía en la semana y logró colocar por primera vez un título con vencimiento en 2029 mediante un bono Dual que pagará el mayor rendimiento entre ajuste por CER y tasa TAMAR más 300 puntos básicos de spread.
La Secretaría de Finanzas validó pedidos de compra por cinco títulos por $8,11 billones, tras recibir ofertas totales por $9,19 billones. Frente a pagos por $7,9 billones, el Tesoro obtuvo un rollover de 102,15% sobre los vencimientos del día, según informó la cartera económica.
Sin embargo, la operación de canje para estirar plazos de vencimientos por dos años registró una aceptación muy dispar. Los tenedores de títulos indexados por CER adhirieron en apenas 2%, mientras que los bonos a tasa variable TAMAR y ajustables por dólar oficial alcanzaron adhesiones de 8% y 14% respectivamente. El instrumento con mayor acogida fue el papel por vencer a mediados de diciembre, que logró una aceptación del 50%. Este resultado indica que no habrá cambios significativos en el calendario de vencimientos para el resto del año.
A pesar del esfuerzo oficial por alargar plazos, el 60% de lo captado provino de instrumentos de corto plazo. Las Lecaps (Letras Capitalizables) con vencimiento en junio, en apenas 43 días, atrajeron $4,94 billones de los $5,42 billones ofrecidos, a una tasa del 2,1% mensual equivalente al 28,32% anualizado.
Entre otros resultados de la subasta figuró el escaso apetito por el instrumento Dollar-Linked por vencer a fin de septiembre, que atrajo apenas $160.000 millones. En contraste, el bono indexado por inflación con vencimiento en casi dos años y medio captó $1,04 billones a una tasa del 8,41% por encima del CER.
El punto de atención fue el Dual CER/TAMAR +3%, que vencerá a mediados de 2029. De este instrumento se colocaron $0,95 billones a una tasa del 7,31%, impulsado principalmente por demanda de organismos públicos. Esta herramienta permite al Tesoro acceder a financiamiento de largo plazo en un contexto de liquidez abundante, reduciendo así la dependencia de renovaciones de corto plazo.


