Economía

La inflación en dólares amenaza el plan de Caputo pese a la lluvia de divisas

El ministro apuesta a 18 meses de bonanza con exportaciones robustas, pero la apreciación cambiaria encarece actividades clave como la construcción.

Redacción3 min de lectura
La inflación en dólares amenaza el plan de Caputo pese a la lluvia de divisas
La inflación en dólares amenaza el plan de Caputo pese a la lluvia de divisas

El ministro de Economía Luis Caputo proyecta que "los próximos 18 meses serán los mejores de las últimas décadas" en materia de inflación y crecimiento. Sin embargo, los números muestran una cara menos brillante: la inflación medida en dólares alcanza 18% desde las últimas elecciones, lo que encarece la competitividad de sectores estratégicos incluso en medio de un superávit comercial excepcional.

La balanza comercial registra exportaciones robustas impulsadas por el agro y la energía, mientras que las importaciones se contraen por el estancamiento de la actividad industrial. Según la Fundación Capital, el saldo comercial del año alcanzaría US$16.000 millones, unos US$5.000 millones más que en 2025, considerando precios del petróleo en torno a US$100 el barril.

El Gobierno confía en una lluvia de divisas que incluye fondos del BID y el Banco Mundial por US$3.000 millones, que funcionarían como garantía para créditos privados adicionales. Con vencimientos de deuda por US$4.200 millones a poco más de dos meses, el mercado no duda del pago en tiempo y forma, aunque Economía aún no adelantó la fuente de financiamiento.

La compra de divisas por el Banco Central constituye una pieza fundamental del plan. En el año, el Gobierno ha adquirido US$6.400 millones en un mercado claramente ofrecido. El dólar mayorista cotiza a $1.378, el oficial a $1.400 y el blue a $1.415, todos muy por debajo del techo de la banda cambiaria de $1.690. Esta estabilidad cambiaria contrasta con el problema de fondo: una inflación en dólares que castiga la competitividad.

La economista Marina Dal Poggetto señala que la inflación en dólares es consecuencia del avance del índice del costo de vida combinado con la baja del precio del dólar. El resultado es una Argentina que se encamina a ser más rica en dólares por el campo, la agroindustria, Vaca Muerta y la minería, pero más cara en términos competitivos para muchas otras actividades.

Este fenómeno es conocido desde 1960 como "enfermedad holandesa", cuando Holanda descubrió petróleo y gas en el mar y su moneda se apresió, afectando otras industrias. Un informe de la consultora Empiria, dirigida por Hernán Lacunza, documenta 15 meses de estancamiento en construcción con costos en máximos. El costo de construcción en dólares subió 11% en el trimestre y acumula un aumento de 109% desde noviembre de 2023, con perspectiva de mantenerse en el segundo semestre.

Los meses dorados descansan sobre un dólar relativamente atrasado y tranquilo y una tasa de interés negativa frente a la inflación en pesos. El carry trade —ganancias en dólares en colocaciones en pesos— funciona como ancla para precios de productos exportables. Pero hay una variable que puede cambiar todo: la dolarización de portafolios.

Tres economistas destacados —Ricardo Arriazu, Carlos Melconian y Rodolfo Santángelo— vienen alertando sobre la importancia de la Formación de Activos Externos para el futuro del plan. La dolarización de portafolios de inversión (empresas, fondos, particulares, cajas de seguridad) hoy supera US$2.000 millones por mes, aunque antes de las últimas elecciones llegó a superar los US$6.000 millones en un mes. Este movimiento de desconfianza será determinante.

La economía transita entre superávits fiscal y externo que se hacen costosos, con sectores que crecen y otros que no terminan de caer. El éxito de los meses dorados dependerá, como ocurre siempre en Argentina, de si la confianza mantiene alejada la búsqueda de refugio en dólares.

Más en Economía