Salud

La limpieza del hogar y sus efectos en la salud mental: qué dice la psicología

Investigaciones vinculan el desorden con niveles elevados de cortisol y síntomas de depresión y fatiga.

Redacción2 min de lectura
La limpieza del hogar y sus efectos en la salud mental: qué dice la psicología
La limpieza del hogar y sus efectos en la salud mental: qué dice la psicología

Mantener la vivienda limpia y organizada tiene impacto directo en la salud mental, según diversos estudios que vinculan el estado del hogar con niveles de estrés y bienestar emocional. Un análisis publicado en Personality and Social Psychology Bulletin mostró que las mujeres que describieron su espacio como desordenado, con proyectos sin terminar, fueron más propensas a sentirse fatigadas y deprimidas que aquellas que percibían su hogar como un refugio restaurador.

La investigación revela que quienes mantienen sus casas sucias y desorganizadas presentan niveles más altos de cortisol, la hormona asociada al estrés. Los especialistas señalan que "el desorden de los hogares es un factor que puede provocar una disminución de la concentración, con aumento de la confusión y la tensión". Este vínculo entre el entorno físico y el estado emocional explica por qué el orden no es solo una cuestión estética, sino un componente clave del autocuidado.

La relación entre personalidad y limpieza es compleja. La psicóloga Ana Belén Medialdea, CEO del Centro de Terapia Breve, identificó tres perfiles distintos en su relación con el orden. El primero comprende a quienes ordenan diariamente sus espacios: son disciplinados, organizados y buscan control y claridad. Sin embargo, pueden desarrollar una personalidad obsesiva respecto a la limpieza. Como advierte Medialdea, "el orden es clave para el bienestar, pero un exceso también nos puede limitar".

El segundo grupo son quienes organizan su hogar de manera ocasional. Estos individuos mantienen el orden sin obsesionarse, son flexibles y pragmáticos, aunque tienden a estresarse cuando la desorganización se acumula. Finalmente, aquellos que no ordenan nunca experimentan una "falta de estructura en sus pensamientos o en su vida en general". Viven en ambientes que generan caos mental, experimentando sensaciones recurrentes de abrumamiento, estrés y ansiedad.

Los hallazgos sugieren que existe un equilibrio óptimo: ni la obsesión con la limpieza ni la negligencia son benéficas para la salud mental. La clave está en mantener una rutina consistente que genere un ambiente cómodo, libre de excesos visuales pero sin rigidez paralizante.

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