Realeza

La reina Máxima sorprendió con un vestido de 2007 en la recepción diplomática

Volvió a usar un diseño de Natan Couture que lució hace casi 20 años y lo completó con la histórica tiara del Pavo Real.

Redacción1 min de lectura
La reina Máxima sorprendió con un vestido de 2007 en la recepción diplomática
La reina Máxima sorprendió con un vestido de 2007 en la recepción diplomática

La reina Máxima volvió a demostrar su destreza en moda sustentable durante la recepción al cuerpo diplomático celebrada en el Palacio Real de Ámsterdam. Para la velada de alto nivel institucional, en la que fue anfitriona junto al rey Guillermo Alejandro, la reina neerlandesa optó por rescatar un vestido fucsia y rojo con volados firmado por Natan Couture que había estrenado en 2007 para el cumpleaños número 40 de su marido.

El evento reunió a ciento cuarenta representantes de distintos países. Máxima completó su elección con una de las joyas más imponentes del cofre real: la célebre tiara del Pavo Real, cuyo origen se remonta a 1897 y está vinculada a la reina Emma. Esta última reutilizó rubíes que habían pertenecido a su predecesora, la reina Sofía de Wurtemberg, para encargar una pieza exquisita al taller de artesanos Eduard Schürmann & Co.

De inspiración oriental y estilo art nouveau, la tiara fue creada junto con un collar y un broche a juego. Su característica más distintiva es su silueta semejante a la cola desplegada de un pavo real, además de su versatilidad: se adapta a distintas versiones según la ocasión. La princesa Amalia también la ha lucido en varias oportunidades.

El estilismo de Máxima incluyó zapatos Gianvito Rossi adornados con cristales, que complementaron el conjunto. Con esta elección, la reina reafirma su posición como una de las primeras en sumarse a la tendencia de la moda circular, demostrando que las piezas atemporales pueden brillar nuevamente tras el paso de casi dos décadas.

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