Monotributo: categorías, montos y requisitos para pequeños contribuyentes
El régimen unifica el pago de impuestos y aportes jubilatorios. Conocé las categorías vigentes y cuándo llega la próxima recategorización.

El monotributo es el régimen tributario para pequeños contribuyentes que permite unificar en un único pago mensual el Impuesto al Valor Agregado (IVA), el Impuesto a las Ganancias, los aportes jubilatorios y la cobertura de obra social. Se trata de una simplificación administrativa para trabajadores independientes, vendedores minoristas y prestadores de servicios que cumplen con ciertos requisitos de facturación.
El monto mensual que debe abonar cada monotributista depende de la categoría asignada, que se determina según parámetros como la facturación anual, la superficie afectada a la actividad (medida en metros cuadrados), el consumo de energía eléctrica y los gastos de alquiler del local comercial, en caso de existir.
Para acceder al monotributo, el contribuyente debe cumplir con al menos una de estas condiciones: vender productos o prestar servicios; realizar locación de bienes muebles e inmuebles; formar parte de una sucesión indivisa que continúe la actividad de una persona fallecida que fue monotributista; integrar una cooperativa de trabajo, o participar en un emprendimiento productivo como trabajador independiente o colaborador.
La próxima recategorización del monotributo será en enero de 2025. Esta revisión anual ajusta los límites de facturación para cada categoría de acuerdo a la inflación y los cambios en la economía. Los niveles máximos de facturación anual vigentes son los siguientes: categoría A, $6.450.000; categoría B, $9.450.000; categoría C, $13.250.000; categoría D, $16.450.000; categoría E, $19.350.000; categoría F, $24.250.000; categoría G, $29.000.000; categoría H, $44.000.000; categoría I, $49.250.000; categoría J, $56.400.000, y categoría K, $68.000.000.
Es importante que los monotributistas actualicen su situación ante la AFIP cada vez que se produzcan cambios en sus parámetros de facturación o en las condiciones de su actividad. Superar los límites de facturación de la categoría asignada puede implicar cambios de situación fiscal y la necesidad de migrarse a otro régimen tributario.


