Economía

Seis de cada diez inquilinos no llegan a pagar alquiler y recurren a ahorros y créditos

Un informe de Tejido Urbano revela que el endeudamiento de familias inquilinas creció 6% entre 2022 y 2025, con una transición hacia financiamiento bancario institucional.

Redacción2 min de lectura
Seis de cada diez inquilinos no llegan a pagar alquiler y recurren a ahorros y créditos
Seis de cada diez inquilinos no llegan a pagar alquiler y recurren a ahorros y créditos

En Argentina el endeudamiento de las familias inquilinas se incrementó 6% en el período 2022-2025, según un informe de Tejido Urbano, fundación especializada en investigar la realidad habitacional del país. El dato revela una problemática crítica: seis de cada diez personas que alquilan no llegan con sus ingresos a pagar la renta mensual.

La situación refleja un cambio en las estrategias de supervivencia económica de los hogares inquilinos. Desde 2024 se observa una transición desde una "economía de amortiguación" —basada en el uso de ahorros y redes informales— hacia una "economía de financiamiento" que incorpora créditos formales para sostener los gastos domésticos cotidianos.

El desahorro, entendido como el uso de ahorros previos para afrontar gastos, y el endeudamiento constituyen los núcleos centrales de esta dinámica. Aunque hay cierta estabilización en el contexto macroeconómico actual, estas problemáticas siguen intensificándose a nivel nacional. Una tendencia destacada es el crecimiento sostenido de la institucionalización del financiamiento a través del sistema bancario, donde el crédito formal se convierte en el principal sostenedor de los gastos del día a día.

Entre las estrategias más utilizadas, el desahorro sin acceso a préstamos representa la modalidad más elegida, afectando a uno de cada cinco hogares. Sin embargo, lo que más preocupa es el incremento de situaciones que combinan múltiples herramientas de financiamiento, especialmente aquellas que incluyen préstamos bancarios.

En Buenos Aires y el AMBA la tendencia se intensifica. La Ciudad presenta una reducción sostenida de hogares que no recurren a ninguna estrategia financiera: cayó de 58,6% en 2022 a 38,1% en 2025, una caída de 20,5 puntos porcentuales. En el AMBA la caída fue menos abrupta pero también significativa: de 52% a 40,9%, es decir 11,1 puntos porcentuales. Este fenómeno refleja una ampliación del universo de hogares que enfrenta dificultades para sostener el equilibrio entre ingresos y gastos sin recurrir a mecanismos financieros.

El desahorro es la estrategia más utilizada en ambas regiones. En CABA creció 19 puntos porcentuales: de 32,5% en 2022 a 51,8% en 2025, aunque con un descenso respecto a 2024 cuando alcanzó 55,7%. En el AMBA la evolución es similar, con un aumento desde 37,5% en 2022, pico de 45,2% en 2024 y descenso a 44,5% en 2025.

Respecto al desahorro sin acceso a préstamo, el informe destaca "la centralidad del uso de ahorros como principal mecanismo de adaptación financiera". En CABA creció de 21,5% a 35,1% entre 2022 y 2025. En el AMBA se mantuvo más estable pero igualmente alto en 25,8%.

Los préstamos bancarios muestran una dependencia progresiva del financiamiento institucional. En el AMBA se duplicaron entre 2022 y 2025: pasaron de 9,3% a 18,7%. En CABA bajaron entre 2022 y 2023, pero subieron hasta 17,9% en 2025. Los préstamos familiares se mantuvieron más estables, demostrando el "rol complementario de las redes informales de apoyo".

Aunque desahorro y endeudamiento alcanzaron su punto máximo en 2024 y ahora muestran cierta estabilización, el protagonismo se traslada al incremento del crédito formal. Según Tejido Urbano, este método "introduce nuevas tensiones asociadas a plazos y tasas de interés que impactan directamente en la sostenibilidad de las economías domésticas".

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