Un bólido iluminó el cielo del AMBA y fue visto desde Uruguay
Un meteoroide de gran tamaño atravesó la atmósfera el lunes por la noche y generó una estela luminosa que sorprendió a vecinos de Buenos Aires y Montevideo.

Un meteoroide de gran tamaño atravesó la atmósfera el lunes alrededor de las 22.50 y generó una estela luminosa que sorprendió a vecinos del Área Metropolitana de Buenos Aires. Esta clase de objeto celestial, conocido como bólido, se ve como una bola de fuego porque avanza a gran velocidad y se desintegra en el aire.
Vecinos de distintas localidades reportaron una luz moviéndose a gran velocidad que iluminó el cielo por algunos segundos. Su visibilidad resultó mayor en el área metropolitana de Buenos Aires y en Montevideo, Uruguay, principalmente en el extremo sur del país vecino. El evento presentó un brillo incluso en sectores urbanos con alta contaminación lumínica, fenómeno poco frecuente en estos casos.
Distintos usuarios en redes sociales difundieron videos que mostraron la trayectoria del objeto y se volvieron virales. Los principales medios uruguayos reportaron que el fenómeno tuvo la misma intensidad en el país vecino, mientras que en la Argentina se registraron avistamientos desde distintos puntos de la costa bonaerense.
Los bólidos son una categoría particular de meteoros con brillo significativamente mayor al promedio. Se originan cuando un desprendimiento de roca o metal del espacio entra en contacto con la atmósfera a velocidades que superan los 40.000 kilómetros por hora. Estos casos se distinguen de los meteoros convencionales por su capacidad de fragmentación: durante el recorrido, la presión y el calor pueden causar divisiones en piezas más pequeñas o incluso explosiones.
Los destellos irregulares que se pueden ver en su recorrido sugieren este proceso de desintegración antes de alcanzar la superficie, en lo que se conoce como estallidos sónicos. Por esta disolución del objeto en la atmósfera, el hecho terminó sin reportes de daños materiales en las zonas donde se registró el avistamiento.
La fricción con el aire aumenta la temperatura del elemento y produce esa luminosidad que lo hace atractivo para quienes lo observan desde la Tierra. En algunas ocasiones aisladas, partes del objeto resisten el ingreso y logran tocar tierra, momento en el que reciben el nombre de meteoritos.
Este evento ocurre días después de que el país registrara una lluvia de meteoros Líridas el 22 de abril, originada en el paso de partículas del cometa C/1861 G1 Thatcher por la atmósfera terrestre. Especialistas del Planetario Galileo Galilei informaron que su visibilidad fue parcial y favoreció principalmente al norte del territorio nacional. En la ciudad de Buenos Aires la observación fue escasa, aunque tuvo un momento de visibilidad entre las 4 y las 4.30. Quienes quisieron presenciar el evento tuvieron que alejarse de la contaminación lumínica y mirar hacia el punto cardinal norte.
